15 de julio de 2008

La Catedral de la Habana, La Habana, Cuba

La Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada es la catedral católica de la ciudad de La Habana. Este es uno de los edificios más turísticos de La Habana y por tanto más visto en las tarjetas postales. Observe que la torre a su izquierda es más estrecha, algún cambio en los planes favoreció el mantener la calle a ese lado una vez que la construcción ya se encontraba avanzada.

FOTOS: Roberto Suárez





Según las crónicas, esta iglesia era de los jesuitas y se comenzó a edificar en 1748, reemplazando una ermita que ya existía en esta localidad. Aparentemente la intención era que sirviera de templo al monasterio del mismo orden religioso que se estaba construyendo anexo. Ya en 1755 había sido consagrada la capilla y todo iba según los planes, cuando en 1762 los ingleses tomaron La Habana. Esta iglesia no sufrió ningún daño que no se pudiera reparar, pero la arquidiócesis sí recibió varios golpes serios. Al obispo lo deportaron a La Florida y la iglesia más grande de la ciudad, la de San Francisco que era de proporciones monstruosas, fue confiscada por los ingleses para su devoción. Tal vez, desde el punto de vista de congregar la multitud, esa iglesia era la indicada para ser la próxima catedral.

Pero la cosa no terminó ahí. En 1767, por orden de la corona española, los jesuitas fueron expulsados de las Américas y la arquidiócesis adquirió la iglesia que vemos aquí y el convento, que tiene una construcción más masiva que muchas fortalezas. En 1773 se le designó Parroquia Mayor de La Habana cuando la antigua catedral fue demolida, se encontraba donde fue construido el Palacio de los Capitanes Generales. Finalmente, terminada en 1777 aunque las alteraciones y reconstrucciones continuaron como todo edificio en uso requiere, se le elevó a catedral en 1793. Y aunque la iglesia es relativamente pequeña para una catedral, tiene un señor castillo por sacristía.

Se le llama la Catedral de Colón ya que supuestamente los restos de Cristóbal Colón, realmente Diego Colón hijo del almirante, descansaron en la Catedral desde 1796 cuando fueron traidos de Santo Domingo. Allí permanecieron durante la era colonial española, siendo trasladados a Sevilla cuando España entregó la isla a los Estado Unidos en 1898.