4 de julio de 2009

Conjunto monumentario al Generalísimo Máximo Gómez


En la capital cubana existe un singular complejo monumentario emplazado al comienzo de la Avenida de las Misiones, muy cerca de la entrada del túnel de La Habana, erigido en homenaje al Generalísimo Máximo Gómez.

La estatua, ubicada sobre un amplio pedestal de mármol y granito, refleja a Gómez en traje de campaña, con la cabeza descubierta y la mirada en alto, en actitud de refrenar con las bridas el caballo. Muchos le llaman “el jinete pensante”.

Fotos: Roberto Suárez

Este dominicano fue un relevante combatiente internacionalista que dio una notable contribución al desarrollo de la lucha por la independencia de Cuba en el siglo XIX.
Gómez llegó a Cuba en el año 1864 y, al iniciarse la lucha independentista en 1868, inició su ayuda y apoyo total al empeño de los cubanos por ver a su tierra libre del yugo colonial español.
Por su capacidad, valor y entrega total a la causa de la independencia cubana Máximo Gómez llegó a ser el Generalísimo del Ejército Libertador.

El Monumento que rinde homenaje a su memoria en La Habana es obra del escultor Aldo Gamba, quien realizó la estatua ecuestre en bronce.

El proyecto ganó un concurso cuyo objetivo era el embellecimiento de la zona del litoral habanero. En las ordenanzas para este tipo de monumento se exige que el representado deba mirar al mar si es extranjero, y a tierra si se trata de un prócer cubano.

En la época republicana se seguían patrones europeizantes en las esculturas debido a la formación de artistas cubanos en Italia, la admiración por su cultura clásica y la posibilidad que brindaba la explotación marmórea de Carrara.

Esta obra, inaugurada el 18 de noviembre de 1935, se corresponde con esa línea referencia, a la vez que da continuidad a la tradición de conmemorar, rememorar, exaltar algún símbolo o sencillamente embellecer la ciudad.

El conjunto monumental tiene una posición privilegiada, en la Avenida del Puerto que permite su apreciación desde varios puntos de la ciudad.

La escultura aparece sobre un templete rectangular de doce columnas y este sobre un zócalo de mármol blanco con bajorrelieves laterales.

De granito color siena tiene una fuente formada por un arco de medio punto del que salen unos caballos formando un solo grupo escultórico con tres figuras femeninas. Tras los caballos están los surtidores del agua que cae en una taza semicircular.

Con la realización de las obras del Túnel de la Bahía fue eliminado el amplio parque que lo rodeaba originalmente.

La obra sería emplazada frente al Palacio presidencia originalmente, pero luego se decidió ubicarla en la entrada del Prado y ante la protesta de la Asociación de Veteranos de la Guerra de Independencia fue regresada a su sitio original.
El monumento fue inaugurado en conmemoración del natalicio del Generalísimo.

En tal ocasión, desde La Cabaña se disparó 21 salvas de artillería mientras dos aviones dejaban caer flores y se escuchaban las notas del Himno Nacional. Hubo un desfile escolar y discursos de personalidades de la época.
También en La Habana en la Quinta de los Molinos hay un museo dedicado a Máximo Gómez.