27 de julio de 2008

Viaje Hacia Beijing, China.

El avión despego de la habana a la una y diez de la madrugada aproximadamente del sábado 26 de julio, antes de la salida se realizo un acto de despedida en la misma terminal tres del aeropuerto internacional José Marti, ya que este vuelo es el ultimo en que saldrían los atletas a Beijing.

FOTOS: Roberto Suárez


El vuelo entre la habana y la ciudad de Paris (Francia) tuvo una duración aproximada de 9 horas, por lo que arribamos aproximadamente a las diez y minutos.
Nos informa la tripulación del IL-96-300 que el vuelo duraría aproximadamente 9 horas y 50 minutos, por los cálculos deberíamos llegar a China a las 11 y 40 hora de Cuba que será en Beijing las 11 y 40 de la mañana del día 27 de julio, ya que hay 12 horas de diferencia. Ya estamos deseosos de llegar a Beijing, ya que el viaje es bastante agotador, me levanto y camino, para relajar los músculos, son demasiadas horas de vuelo, en el momento que escribo estas líneas se nos informa que sobre volamos el espacio aéreo de Republica Checa.
 
Aproximadamente a las 11 y 10 de la mañana hora de Beijing, nos indican ocupar los asientos y abrocharnos los cinturones de seguridad para prepararnos para el aterrizaje, Cuando el avión se aproxima al aeropuerto internacional de Beijing, son encendieron los monitores por donde todos los pasajeros podrían ver una vista de cómo se estaba realizando el aterrizaje, pero pasaba el tiempo y no se divisaba la pista, por lo que me llegué a preocupar de cuando se podría visualizar, de pronto se vio la pista ya cuando la visualizamos estaba solo a unos pocos metros, esto ocurría por la falta de visibilidad, el cielo de Beijing esta con una cortina blanca que impide la visibilidad, y el cielo esta como si estuviera totalmente nublado, todo al parecer esta originado por la contaminación ambiental, por lo que el día se ve totalmente gris, no se percibe el cielo azul, a pesar de esta poca visibilidad el aterrizaje fue todo un éxito.
 
A la salida del avión nos esperaba un grupo grande de fotógrafos y camarógrafos, quienes se movían buscando un mejor ángulo para sus imágenes, todos nos recibieron con sonrisas y se prestaban a ayudarnos para cumplir con todos los trámites en el aeropuerto los que no se demoraron.
Durante el viaje al hotel percibí que todas las instalaciones son modernas, incluyendo carreteras, autopistas. Note una gran disciplina, exigencia y amabilidad de quienes nos atendieron durante la llegada.
Espere ver la gran ciudad durante el viaje al hotel, pero no pudo ser, por lo que me di cuenta que la mayoría de las instalaciones Olímpicas están en las afueras de la ciudad.